Libro que describe un México remoto de gran riqueza natural e historia.
ISBN: 978-970-764-960-6

Día 5, domingo 17-04. Vida insular

Cangrejos de Clipperton sobre buzo
Foto: cousteau.org

De acuerdo con el plan, el tercer día los documentalistas lo dedicaron a filmaciones correspondientes al entorno ecológico, por tal razón no había mucho trabajo para los mexicanos y los tres nos unimos a los científicos. Cuando les ayudábamos recolectando muestras y especímenes, el biólogo Ramón María habló sobre un interesante suceso natural ocurrido en Clipperton, y es que según documentos antiguos, durante una época comprendida entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, la escasa vegetación de la isla desapareció totalmente. Explicó que al respecto hay tres hipótesis: la primera sugiere que fue un ciclón el que produjo tal catástrofe, la segunda responsabiliza a un devastador tsunami y la última culpa a la insaciable sobrepoblación de cangrejos.

            Si bien Clipperton es un lugar con escasa biodiversidad terrestre, el número de individuos de algunas de las especies que lo habitan es enorme. Cuando anteriormente mencioné que hay millones de cangrejos de tierra (Gecarcinus planatus), no exageré; son tantos, que resulta difícil encontrar un lugar sin la molesta compañía de esos animalitos. Dichos crustáceos de color anaranjado se alimentan de desperdicios de las aves, insectos, vegetación y de ellos mismos. A su vez son depredados por las aves y unas singulares anguilas, a las que por ser de un color pálido llamamos morenas güeras (Gymnothorax eurostus), peces que literalmente salen del mar para capturar cangrejos distraídos en la playa.

            Además de arañas, moscas y algunas singulares mariposas, hay pastos y matorrales ralos, así como extraños juncos, hongos, algas, bacterias, musgos, etcétera. Y cuando digo extraños”, no exagero; una expedición previa, dirigida por el prestigiado científico francés Jean-Louis Etienne, la cual permaneció en Clipperton varios meses entre finales del 2004 y principios del 2005 y en la que participaron investigadores de diferentes países, incluidos cuatro mexicanos de la UNAM; recolectó algunos especímenes que, seguramente después de analizarlos, serán catalogados como nuevas especies.

            En cuanto a las aves marinas, la isla es residencia permanente de la colonia más grande del mundo de pájaros bobos; alrededor de 125 mil individuos de cuatro variedades principalmente: bobos de patas amarillas (Sula leucogaster), bobos de patas azules (Sula nebouxxi), bobos enmascarados (Sula dactylatra) y los casi desconocidos bobos de patas rojas (Sula sula). Además de fragatas comunes (Fregata magnificens), fragatas pelágicas (Fregata minor) y otras aves oceánicas migratorias.

            Lamentablemente, Clipperton también es hogar de especies nocivas introducidas por el hombre, como es el caso de cucarachas y un tipo de rata gris (Rattus norvegicus), único mamífero terrestre presente en el atolón, que se ha convertido en una plaga que podría amenazar el delicado equilibrio ecológico por ser altamente depredador de las aves.

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